La tortuga que quería escalar el Everest

Había una vez una tortuga joven que quería escalar el Everest, ese era su mayor sueño, pero ella era solo una tortuguita y casi nadie creía que lo podía lograr ya que tenía un caparazón muy pesado que no le ayudaba mucho a cumplir su meta. Pero ella siempre entrenaba, caminaba largas distancias para practicar y sus amigos siempre la apoyaban y animaban. Un día ella decidió que ya estaba lista y anunció que iba a ser la primera tortuga en escalar el Everest. Muchos animalitos fueron para ver qué pasaba, y cuando la pequeña tortuguita lo intentó falló, ella sólo llegó a subir unos dos metros, y aunque era más de lo que cualquier tortuga había logrado ella no se sentía satisfecha.
Quería llegar a la cima y no lo había logrado, en ese momento creyó que todo su esfuerzo no había servido y muchos animalitos se rieron de ella.
Pero sus amigos le dijeron que siguiera intentando, ya que todos se equivocaban pero el verdadero error era no volver a intentarlo.
Esas palabras animaron a la pequeña tortuga y lo volvió a intentar, falló el segundo intento pero esta vez subió 4 metros, ella no se dio por vencida y cada vez que lo volvía a intentar más animalitos iban a verla.
Hasta que en el último intento lo logró, ella fue la primera tortuga en subir el Everest, sus amigos y ella celebraron con una gran fiesta y todos los que se habían reído de ella cuando falló ahora querían ser sus amigos y ya nadie le volvió a decir que no iba a lograr algo, porque sabían que si ella lo quería lo iba a conseguir, la pequeña tortuga agradeció a sus amigos ya que ellos la apoyaron a seguir esforzándose para lograr cumplir su sueño.
Moraleja: no importa cuántas veces caigas sino cuantas veces estás dispuesto a levantarte para lograr cumplir tu meta.
Autora: Valeria Bellido









